NOS QUEMARON LAS PUERTAS DE CATEDRAL


NOS QUEMARON LAS PUERTAS DE CATEDRAL

El incendio de la puerta de la Catedral de Puebla no es solo un atentado contra un monumento histórico: es un golpe directo a la conciencia ciudadana y un reflejo brutal de la inseguridad y el abandono del gobierno de 4ta



La Catedral, consagrada en 1649 y reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1987, es símbolo de México y de la ciudad de Puebla. 



Que un grupo de vándalos haya podido atentar contra ella, a escasos metros del Palacio Municipal; en manos de morenistas, desnuda la ineficacia de los millonarios presupuestos destinados a la seguridad por parte del gobernador Armenta.



La Catedral de Puebla: Historia y Patrimonio

Construcción iniciada en 1575 y consagrada en 1649.

Fundada bajo el reinado de Felipe II de España.

Considerada uno de los templos más suntuosos de América, adelantándose incluso a la Catedral Metropolitana de México.

Patrimonio de la Humanidad desde 1987, como parte del Centro Histórico de Puebla reconocido por la UNESCO.

Ícono arquitectónico y religioso, con más de 400 años de historia que representan la identidad cultural y espiritual de la nación.


El atentado y su significado

El incendio de su puerta no es un hecho aislado: ocurrió en pleno corazón de la ciudad, a unos pasos del Palacio Municipal.

La Catedral no es solo un templo, es un símbolo nacional; su vulneración refleja el nivel de inseguridad que vivimos.

Si un monumento de tal relevancia, protegido por leyes y por la UNESCO, puede ser atacado, ¿qué podemos esperar los ciudadanos comunes respecto a la seguridad de nuestros hogares y negocios?


La contradicción del gasto en seguridad

El gobierno presume miles de millones de pesos invertidos en seguridad pública, pero la realidad contradice los discursos.

El atentado expone la ineficacia de esos recursos: ni siquiera un patrimonio mundial, vigilado y céntrico, está protegido.

Este hecho se convierte en un autogol político para la administración actual: en su propia cancha, bajo sus propias reglas, la violencia les exhibe.


Reflexión ciudadana

El ataque a la Catedral es más que un atentado contra la Iglesia o la ciudad: es un atentado contra nuestra conciencia colectiva.

Nos recuerda que vivimos en un país donde la corrupción y la incompetencia gubernamental han dejado al pueblo expuesto a la delincuencia organizada, secuestros y robos.

Si ni la Catedral no se salva, menos nuestras casas y negocios.

Este episodio debe ser un llamado urgente: la ciudadanía no puede seguir tolerando gobiernos que se enriquecen mientras nos abandonan a la inseguridad.




Conclusión

Si... Hay muchos locos, y narcos , y terroristas, y rateros, por ahí sueltos... Y eso no es culpa del pueblo bueno y sabio... Es por eso que; todos los mexicanos pagamos por protección a alguien llamado "EL ESTADO" con nuestros $ IMPUESTOS $ ... Pero ... A pesar de estar pagandole al gobierno de 4ta... No recibimos nada a cambio.